Por qué no tengo un armario cápsula

📆 10 de marzo de 2020 | 📖 3 minutos | 🏷️ ropaminimalismosin plástico

Hace unas semanas se publicó un libro de Courtney Carver, la creadora del proyecto 333, que consiste en apañarse con un vestuario de 33 prendas durante 3 meses. En esas 33 prendas no se incluye la ropa interior ni los pijamas, la ropa de gimnasio o los complementos. Sí están incluidos el calzado, la ropa de abrigo y las joyas. Es un enfoque minimalista en cuanto a la ropa y complementos.

Cada tres meses se rotan las prendas de forma que se adecuen a la estación del año. Con esta ropa, que conforma lo que se llama un armario cápsula, tienes que apañarte durante toda la estación. Aunque ya tiene un tiempo, el proyecto 333 sigue teniendo mucha repercusión y hay mucha gente que enseña con orgullo en Instagram sus armarios cápsula.

Esto no es para todo el mundo, por supuesto. Si te gusta la ropa colorida o con estampados o motivos es más complicado que te puedas arreglar solo con 33 prendas y que todas combinen bien. También hay gente a la que le preocupa mucho lo que otros puedan pensar de ellos y utilizan la ropa para crear una buena impresión. Según Courtney, la gente presta mucha menos atención a nuestro aspecto de lo nosotros nos pensamos. No cuesta nada probar, ¿qué es lo peor que podría pasar?

Yo, por mi marte, hace años que empecé a actuar de forma minimalista con la ropa. La idea me vino a través de una serie de vídeos sobre minimalismo en los que una chica, Elena HG, enseñaba a doblar la ropa al estilo KonMari. Me pareció curioso y práctico y decidí probarlo. Después de empezar a doblar la ropa así me di cuenta de que tenía muchas prendas que no usaba. Decidí minimizar mi vestuario y una de las cosas que más me ayudó fue confeccionar un inventario de toda mi ropa. Así no necesitaba tener el armario abierto para llevar un control de mis prendas.

Descarté toda la ropa que no me estaba bien, la más desgastada y la de poca calidad. Ya que estaba metido en el lío aproveché para ir renovando las prendas sintéticas por otras de algodón, a medida que se iban desgastando. Como resultado ahora tengo muy pocas prendas, unas 70 u 80 incluyendo complementos y calzado.

Una de las ventajas de tener, voluntariamente, poca ropa es que me la pongo toda. Antes tenía varias prendas que no me gustaban, no quedaban bien o estaban tan al fondo del cajón que nunca aparecían, ya que cogía lo primero que pillaba.

No es que esta aproximación mía sea mejor que la del proyecto 333. A mí me está funcionando bien. Además, ahora solo me preocupo de comprar ropa cuando tengo que remplazar alguna de mis prendas.

Ánimo. Que la ropa no te domine.

Un saludo.

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